La forma de ocho no es arbitraria: recuerda a la letra griega theta, la primera de «theos». Se hornean el nueve de marzo, día de los Cuarenta Mártires.
La miel se pone en caliente, recién salidos del horno. Sobre piezas frías no se absorbe y cuaja como película pegajosa encima.
La versión moldava es horneada y seca, a diferencia de la rumana de Muntenia, que se hierve en agua dulce con nueces. Son dos platos distintos bajo un mismo nombre.






