Ossobuco a la milanesa

Morcillo de ternera braseado dos horas en vino y caldo, rematado con gremolata de cáscara de limón y ajo.

30 min de preparación · 130 min de cocción · 4 raciones

Ossobuco a la milanesa
Foto: Mogens Engelund · CC BY-SA 3.0

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Raciones
4
Unidades

Ingredientes

  • morcillo de terneraen cortes transversales de 4 cm4
  • harina60 g
  • cebolla1
  • zanahoria1
  • apio2
  • vino blanco seco250 ml
  • caldo de carne500 ml
  • mantequilla60 g
  • cáscara de limón1
  • ajo2 diente
  • perejil30 g
  • sal y pimientaal gusto

La sal y las especias crecen más despacio que el resto: doblar un plato no dobla la pimienta.

El peso se pasa a onzas y el volumen a tazas. Los gramos de harina no se convierten en tazas, porque eso depende de lo apretada que esté.

Valores nutricionales por ración

Con las raciones base, calculados a partir de los ingredientes — no es una medición de laboratorio.

Calorías
620 kcal
Proteínas
48 g
Grasas
32 g
Hidratos
18 g

El nombre significa «hueso con agujero»: el morcillo se corta atravesado, con su hueso de tuétano. El tuétano se funde en la salsa y le da un cuerpo que no dan ni la harina ni la crema.

Cada pieza se ata con hilo alrededor. Sin eso la carne se despega del hueso al brasear, y al plato llega un estofado cualquiera, no un ossobuco.

La gremolata — cáscara de limón picada con ajo y perejil — va cruda y al final del todo. Su acidez corta la grasa, y sin ella el plato empalaga al tercer bocado.

Preparación

  1. 1

    Atar cada pieza por su contorno con hilo de cocina, para que la carne no se despegue del hueso.

  2. 2

    Hacer dos o tres cortes en la membrana del borde — si no, las piezas se curvan al dorar.

  3. 3

    Pasar por harina y dorar en mantequilla por los dos lados, cuatro minutos por cara.

  4. 4

    Sacar la carne y sofreír la cebolla, la zanahoria y el apio bien picados hasta que ablanden.

  5. 5

    Verter el vino y reducirlo a la mitad, raspando lo pegado del fondo.

  6. 6

    Devolver la carne, añadir caldo hasta media altura de las piezas y brasear tapado dos horas a fuego suave.

  7. 7

    Mezclar la cáscara picada, el ajo y el perejil y espolvorear el ossobuco antes de servir.

Detalles que cambian el resultado

  • En la versión milanesa no hay tomate. La versión roja existe, pero en Milán se llama de otra manera y se sirve distinto.
  • Se acompaña con risotto a la milanesa, al azafrán, y ese es el único acompañamiento canónico. La polenta se admite; la pasta, no.
  • El tuétano se come con cucharita. En Milán la ponen junto al cubierto a propósito, y es parte del plato.

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