Cerdo picado salteado con chile, ajo y albahaca sagrada. Cinco minutos del fuego al plato.
10 min de preparación · 8 min de cocción · 2 raciones
Foto: Takeaway · CC BY-SA 3.0
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Raciones
Unidades
Ingredientes
carne de cerdo picada — de molienda gruesa300 g
albahaca sagrada40 g
chiles tailandeses5
ajo5 diente
salsa de ostras2 cda
salsa de pescado1 cda
salsa de soya oscura1 cdta
azúcar1 cdta
huevos2
arroz cocido300 g
aceite neutro4 cda
La sal y las especias crecen más despacio que el resto: doblar un plato no dobla la pimienta.
El peso se pasa a onzas y el volumen a tazas. Los gramos de harina no se convierten en tazas, porque eso depende de lo apretada que esté.
Valores nutricionales por ración
Con las raciones base, calculados a partir de los ingredientes — no es una medición de laboratorio.
Calorías
680 kcal
Proteínas
36 g
Grasas
34 g
Hidratos
56 g
Es el plato más común de los puestos callejeros tailandeses y el más rápido. Toda la dificultad está en un ingrediente: la albahaca sagrada —krapow— sabe a pimienta y clavo como no saben ni la dulce ni la tailandesa.
La carne no debe volverse una masa uniforme. Entra al wok al rojo y se deja quieta el primer minuto: parte del picado tiene que dorarse en grumos.
Se sirve con arroz y un huevo frito en abundante aceite hasta bordes de encaje. La yema corre por el arroz y funciona como salsa.
Preparación
1
Machaque el ajo con los chiles en el mortero hasta una pasta gruesa. El mortero da un resultado distinto al cuchillo: el jugo sale y llega al aceite.
2
Mezcle la salsa de ostras, la de pescado, la de soya y el azúcar en una taza: en el salteado no habrá tiempo.
3
Caliente el wok con dos cucharadas de aceite hasta humear, eche la pasta y fría veinte segundos, hasta que perfume.
4
Agregue la carne y no la toque un minuto; luego rómpala con la espátula y saltee dos más. Vierta la salsa y deje que cubra la carne.
5
Retire del fuego e incorpore la albahaca: el calor residual la marchita en segundos. En la misma sartén fría los huevos en el aceite restante hasta bordes crujientes.
Detalles que cambian el resultado
La albahaca va solo al final. Cocida pierde todo el aroma y se vuelve verdura cualquiera.
Sin albahaca sagrada, la dulce tailandesa da otro plato: rico, pero no pad krapow. Lo honesto es llamarlo distinto.
El picado grueso gana al fino: el fino se suelda en una sola masa y pierde la textura.