Al relleno se le mezcla agua helada o hielo picado — unos cincuenta gramos por kilo. Se vuelve vapor al hervir, y dentro de cada pelmeni se junta un caldito.
La carne va de tres tipos: res para el sabor, cerdo para la grasa, un poco de cordero para el aroma. Ese es el canon de los Urales, aunque en casa suelen arreglarse con dos.
Se forman en el frío y se guardan congelados. Los pelmeni nacieron como conserva: armados en otoño, pasaban el invierno en sacos y se hervían según hiciera falta.






