Las papas se hierven con piel a medio punto y pasan la noche en frío. En ese tiempo el almidón retrograda, y la masa rallada se sostiene en vez de deshacerse en papilla.
Se rallan grueso y no se enjuagan. El almidón de la superficie es el pegamento que une el rösti; lavado con agua, deja una torta que se desarma.
Se aprieta con la espátula una sola vez, al principio. Apretar después exprime la humedad y la costra se ablanda desde adentro.






