Skābputra

Gachas frías de cebada perlada sobre leche agria, comida letona para la jornada en el campo.

15 min de preparación · 70 min de cocción · 5 raciones

Entra para llevar un historial de cocina y el plan de la semana.

Raciones
5
Unidades

Ingredientes

  • cebada perlada250 g
  • agua1.5 l
  • leche cuajada o suero de mantequilla1 l
  • crema agria150 ml
  • cebolleta40 g
  • eneldo30 g
  • patataspara servir600 g
  • salal gusto

La sal y las especias crecen más despacio que el resto: doblar un plato no dobla la pimienta.

El peso se pasa a onzas y el volumen a tazas. Los gramos de harina no se convierten en tazas, porque eso depende de lo apretada que esté.

Valores nutricionales por ración

Con las raciones base, calculados a partir de los ingredientes — no es una medición de laboratorio.

Calorías
340 kcal
Proteínas
14 g
Grasas
8 g
Hidratos
54 g

La cebada se cuece hasta que se deshace del todo y se enfría por completo antes de incorporar la leche. En unas gachas templadas la leche agria se corta en grumos.

La base láctea se hace con leche cuajada o suero de mantequilla, no con leche fresca. La acidez es aquí todo el sabor, y con leche dulce salen otras gachas.

Se comen frías, en verano, en el campo. Es comida funcional —fría, ácida y saciante— y Letonia la ha incluido en su lista de patrimonio culinario protegido.

Preparación

  1. 1

    Enjuague la cebada y déjela en remojo dos horas en agua fría.

  2. 2

    Cueza el grano una hora en litro y medio de agua, hasta que se deshaga por completo.

  3. 3

    Sale las gachas y déjelas enfriar del todo removiendo, para que no se forme costra.

  4. 4

    Incorpore la leche cuajada poco a poco a las gachas frías, hasta la consistencia de una sopa espesa.

  5. 5

    Déjelas cuatro horas en un sitio frío para que la acidez se desarrolle y se iguale.

  6. 6

    Cueza las patatas con piel y sírvalas calientes aparte.

  7. 7

    Reparta en cuencos, añada crema agria y espolvoree cebolleta y eneldo.

Detalles que cambian el resultado

  • Las gachas tienen que estar completamente frías. Incluso templadas cortan la leche, y en vez de una masa lisa quedan grumos.
  • El espesor se ajusta con leche y no con agua. El agua diluye la acidez, que es sobre lo que descansa todo.
  • Patata caliente con gachas frías es un par fijo. El contraste de temperaturas es el mismo que en el šaltibarščiai lituano.

Otras recetas