El encebollado lleva su ingrediente principal en el nombre, y no es el atún: es la cebolla colorada encurtida en limón, que corona el plato y le da el filo ácido que lo hace famoso como levantamuertos.
El pescado se pocha entero y a fuego manso — el hervor fuerte lo deshace en hilachas. Recién cocido se desmenuza grueso, apartando la carne oscura del lomo, que amarga.
La yuca pide una atención: el cordón leñoso del centro sale antes de la olla. Cocido no se ablanda jamás.
