El imeruli es el jachapuri de diario: sin barquitas ni huevo crudo encima, un pan redondo con el queso encerrado, hecho en sartén seca. Así se prepara en Georgia entre semana.
La regla de las cantidades es simple e innegociable: tanto queso como masa, al peso. Quien escatima el queso hornea un panecillo con relleno testimonial, no un jachapuri.
El matsoni deja la masa blanda y ligeramente ácida; el kéfir lo sustituye sin problema. La masa debe quedar algo pegajosa: quien la endurece con harina pierde la ternura.
