El menemen es el desayuno turco de sartén, y toda su diferencia con un revuelto está en lo que no se hace: los huevos entran sin batir en la salsa y se mueven dos o tres veces como mucho. Las vetas blancas y amarillas forman parte del plato.
Antes de los huevos, el tomate tiene que estar listo. La señal es el aceite que se separa y brilla en los bordes: mientras la salsa esté aguada, los huevos se cocerían en ella en vez de cuajarse.
Si lleva cebolla o no divide a Turquía en dos bandos. Esta receta sigue la línea de Estambul, sin ella: el dulzor sale del tomate y del pimiento.
