Syrniki

Tortitas de requesón con todo el requesón posible y justo la harina imprescindible para que no se deshagan.

15 min de preparación · 15 min de cocción · 4 raciones

Syrniki
Foto: Juerg Vollmer from Zürich, Switzerland ; cut by Off-shell · CC BY-SA 2.0
Raciones
4
Unidades

Ingredientes

  • requesón de 5–9 % de grasaseco, escurrido500 g
  • huevo1
  • harinamás un poco para las manos3 cda
  • azúcar1 cda
  • azúcar de vainilla1 cdta
  • sal1 pizca
  • mantequilla para freír30 g
  • crema agria y mermeladaal gusto

La sal y las especias crecen más despacio que el resto: doblar un plato no dobla la pimienta.

El peso se pasa a onzas y el volumen a tazas. Los gramos de harina no se convierten en tazas, porque eso depende de lo apretada que esté.

Valores nutricionales por ración

Con las raciones base, calculados a partir de los ingredientes — no es una medición de laboratorio.

Calorías
340 kcal
Proteínas
22 g
Grasas
16 g
Hidratos
26 g

Los syrniki son el desayuno ruso de un solo ingrediente: requesón ligado con un huevo y un mínimo de harina. Cada cucharada extra de harina los vuelve más densos y más lejanos del original: el arte está en no añadir.

El requesón debe estar seco. El húmedo pide más harina, y más harina significa tortitas de masa, no de requesón. Si suelta suero, se cuelga en un paño toda la noche.

La tapa al freír importa más que la mantequilla: debajo de ella el centro se hace al vapor mientras la corteza se dora.

Preparación

  1. 1

    Pasar el requesón por un tamiz o triturarlo un instante. El requesón granuloso da syrniki granulosos; este paso no es opcional.

  2. 2

    Incorporar el huevo, el azúcar, la vainilla y la sal, y después la harina. La masa queda pegajosa, y así debe ser.

  3. 3

    Con las manos mojadas o apenas enharinadas, formar discos de centímetro y medio de grosor. Más gruesos quedan crudos por dentro; más finos, secos.

  4. 4

    Freír a fuego medio con tapa, tres o cuatro minutos por lado. La tapa cuenta más que la mantequilla: hace el centro al vapor.

Detalles que cambian el resultado

  • El requesón de 5 a 9 % de grasa es el punto justo: el desnatado queda seco y el muy graso se derrite en la sartén.
  • Mojarse las manos es mejor que enharinarlas: la harina que se pega a las manos acaba dentro de la masa.
  • Los syrniki admiten reserva: formados y congelados en crudo van directos del congelador a la sartén, con un minuto más por lado.

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