Risotto a la milanesa

Risotto de azafrán que saca su cremosidad del caldo y de removerlo sin parar. Nata no lleva.

10 min de preparación · 25 min de cocción · 4 raciones

Risotto a la milanesa
Foto: Tamorlan · CC BY-SA 3.0
Raciones
4
Unidades

Ingredientes

  • arroz carnaroli320 g
  • caldomantenido caliente1.2 l
  • cebollapicada fina1
  • vino blanco seco120 ml
  • mantequillafría80 g
  • parmesanorallado80 g
  • azafrán1 pizca
  • salal gusto

La sal y las especias crecen más despacio que el resto: doblar un plato no dobla la pimienta.

El peso se pasa a onzas y el volumen a tazas. Los gramos de harina no se convierten en tazas, porque eso depende de lo apretada que esté.

Valores nutricionales por ración

Con las raciones base, calculados a partir de los ingredientes — no es una medición de laboratorio.

Calorías
560 kcal
Proteínas
15 g
Grasas
22 g
Hidratos
71 g

La cremosidad no viene de la nata sino del almidón. Al remover, los granos se rozan entre sí, sueltan almidón y ese almidón liga el caldo. Quien remueve poco acaba con arroz en sopa.

El azafrán no va directo a la cazuela: primero se infusiona en un cucharón de caldo caliente. Solo así suelta todo el color, y de paso se ve en la infusión lo fuerte que va a quedar.

El caldo tiene que estar caliente. El caldo frío corta la cocción cada vez que se añade, y el arroz se pasa por fuera antes de que el centro esté hecho.

Preparación

  1. 1

    Poner el azafrán a infusionar en un cucharón de caldo caliente y reservar. Mantener el resto del caldo al borde del hervor: el caldo frío detiene la cocción.

  2. 2

    Derretir la mitad de la mantequilla y pochar la cebolla a fuego suave unos ocho minutos, hasta que esté transparente y sin haber tomado color.

  3. 3

    Añadir el arroz y remover un par de minutos, hasta que los granos estén translúcidos por el borde y blancos en el centro. Es la tostatura, y es lo que mantiene el grano entero.

  4. 4

    Verter el vino y dejar que se evapore del todo: el olor a alcohol tiene que desaparecer.

  5. 5

    Añadir el caldo a cucharones, removiendo y esperando a que el arroz casi lo absorba antes del siguiente. Unos dieciocho minutos, hasta que el grano esté tierno por fuera y con un punto de resistencia dentro.

  6. 6

    Incorporar la infusión de azafrán, retirar del fuego y batir con energía la mantequilla fría y el parmesano moviendo la cazuela. El risotto debe extenderse despacio por el plato.

Detalles que cambian el resultado

  • Batir la mantequilla fría al final se llama mantecatura y se hace fuera del fuego. Sobre la llama la grasa se separa en vez de ligar.
  • El carnaroli perdona más que el arborio: aguanta el punto aunque se llegue un minuto tarde.
  • El risotto no espera. Se termina cuando todos están sentados a la mesa, y no al revés.

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