El porcentaje de asistencia es sesiones asistidas entre sesiones celebradas. Suele interesar más la otra pregunta: cuántas veces puedo faltar aún sin quedarme por debajo del mínimo exigido al final.
Con quince sesiones y un ochenta por ciento de asistencia mínima hay que ir a doce: se pueden faltar tres. Quien ya se ha perdido dos tiene exactamente una libre.
Por qué la cuenta va en sesiones enteras
El ochenta por ciento de quince son doce justos. Pero con trece sesiones salen 10,4, y como no se puede asistir a 0,4 sesiones se redondea hacia arriba: hay que ir a once y solo se pueden faltar dos.
El redondeo va siempre a favor de la exigencia, no del estudiante. Quien redondee 10,4 a diez se queda en un 76,9 por ciento y no cumple.
Cuándo se puede exigir asistencia
En la universidad española la asistencia obligatoria es legítima allí donde el resultado de aprendizaje no se alcanza sin ella: prácticas de laboratorio, salidas de campo, talleres e idiomas. En clases magistrales resulta mucho más discutible.
Donde se exige, tiene que constar en la guía docente publicada antes del comienzo del curso, con el porcentaje y las consecuencias. Anunciarlo a mitad de cuatrimestre no vale.