Un adulto lee en silencio unas 240 palabras por minuto. En voz alta el ritmo baja a unas 130, porque hay que pronunciar cada palabra, y en una exposición con pausas y contacto visual se queda en torno a 110.
De ahí sale la regla más útil para preparar una presentación: un guion de 1.100 palabras dura unos diez minutos. Para quince minutos hacen falta alrededor de 1.650.
Por qué los textos técnicos van más lentos
La velocidad de lectura no depende del ojo sino de la comprensión. En una novela la vista vuela sobre patrones conocidos; en un texto técnico con términos nuevos el ritmo cae a 100 o 150 palabras, porque hay que procesar una de cada dos.
Por eso los cursos de lectura rápida sirven de poco con bibliografía especializada. Lo que sí funciona es el conocimiento previo: quien ya maneja los términos lee el mismo texto al doble de velocidad la segunda vez.
El folio como medida
En traducción y edición se usa el folio de 2.100 caracteres con espacios, que son unas 350 palabras. Sobre esa unidad se calculan tarifas y volúmenes de original.
Una página impresa de libro, en cambio, lleva entre 300 y 400 palabras según el formato. Una novela de 80.000 palabras son por eso unos 230 folios, pero alrededor de 250 páginas impresas.