Las notas de distintos países no se pasan de una escala a otra multiplicando, porque las escalas apuntan en sentidos contrarios: en Alemania lo mejor es el uno, en España el diez y en Francia el veinte. Y encima el aprobado está en un sitio distinto en cada una.
La fórmula bávara modificada lo resuelve poniendo en relación la distancia entre la nota máxima y el aprobado. Es el método habitual en las universidades alemanas para expedientes extranjeros, y funciona igual en el sentido contrario.
Cómo calcula la fórmula bávara modificada
Dice así: nota alemana = 1 + 3 × (máxima − nota obtenida) ÷ (máxima − aprobado). Un resultado perfecto da 1,0, un aprobado justo da 4,0, y todo lo de en medio se reparte de forma proporcional.
Para España, con máxima 10 y aprobado 5, un 8,5 sale como 1 + 3 × 1,5 ÷ 5 = 1,9. Un 7 da 2,8 y un 5 da exactamente 4,0.
Qué es la nota ECTS y qué no es
Las letras ECTS de la A a la E nunca fueron una conversión de cifras, sino una posición relativa: A para el diez por ciento mejor de la promoción, B para el veinticinco siguiente y así sucesivamente. No dicen nada del rendimiento, sino del lugar en el grupo.
Desde 2009 la Comisión Europea recomienda en su lugar la tabla de distribución, en la que cada universidad publica cómo reparte sus propias notas. A propósito no existe una tabla fija de equivalencias entre países.