El Grade Point Average va de 0,0 a 4,0 y el 4,0 es la mejor nota. No existe una conversión oficial desde la escala española: cada universidad americana decide cómo valora un expediente extranjero.
Lo más extendido es repartir linealmente el tramo aprobado: un 5 pasa a 1,0 y un 10 a 4,0, así que cada punto español vale 0,6 puntos de GPA. Es sencillo y explicable, pero perjudica a los expedientes españoles porque el 10 se concede aquí mucho menos que la A allí.
Por qué la comparación cojea
En las universidades americanas el GPA medio lleva años por encima de 3,1, y en algunas privadas pasa de 3,5. Un expediente español de 7,5 da linealmente un 2,5 y queda por debajo de esa media, aunque un 7,5 aquí sea un notable sólido.
Por eso muchos portales piden la distribución de notas de la promoción en lugar de una cifra convertida. Un certificado que diga «entre el diez por ciento mejor de la promoción» dice más que cualquier número en la escala de 4,0.
Qué pasa con los créditos
El GPA americano es ponderado por definición: cada nota se multiplica por las credit hours de la asignatura. Una asignatura de 12 ECTS pesa el doble que una de 6, igual que en el expediente español.
Sin ponderar sale otra cifra. La calculadora muestra las dos y la suma de créditos, para que la diferencia quede a la vista.