Una página A4 en Times New Roman de 12 puntos con interlineado 1,5 y márgenes normales lleva unas 400 palabras. Con interlineado sencillo son unas 600, y con doble poco más de 300.
Por eso una extensión dada solo en páginas dice poco. Un trabajo de quince páginas puede significar entre 4.600 y 9.000 palabras: la diferencia es el tamaño de otro trabajo entero.
Por qué las universidades piden caracteres
Muchas guías docentes indican la extensión en caracteres, normalmente con espacios. Así no hay ambigüedad, mientras que las páginas dependen de la letra, el tamaño, el interlineado y los márgenes: cuatro variables con las que se puede jugar.
Una pauta típica son 40.000 caracteres para un trabajo de asignatura, que equivalen a unas 6.700 palabras o 17 páginas con formato estándar. En los trabajos de fin de grado lo habitual va de 100.000 a 150.000 caracteres.
Qué no cuenta en la extensión
Por norma general la portada, el índice, la bibliografía y los anexos quedan fuera de la extensión indicada: solo cuenta el cuerpo del texto. Las notas al pie, en cambio, suelen contar, y en disciplinas con mucha cita eso pesa bastante.
Las figuras y las tablas llenan páginas pero no suman caracteres. Quien escribe pensando en páginas puede así aparentar extensión; quien entrega por caracteres, no: otra razón para pedirlos en caracteres.