La nota media es la media aritmética de las calificaciones mientras todas valgan lo mismo. En cuanto una asignatura tiene más créditos que otra, la cuenta cambia: cada nota entra multiplicada por sus créditos y se divide entre la suma de créditos, no entre el número de asignaturas.
Esa es exactamente la media que aparece en el expediente universitario. Una asignatura de 12 créditos pesa el doble que una de 6, y por eso un suspenso en una asignatura grande baja la media mucho más de lo que parece.
De la nota numérica a la calificación
El Real Decreto 1125/2003 fija la escala: de 0 a 4,9 suspenso, de 5 a 6,9 aprobado, de 7 a 8,9 notable y de 9 a 10 sobresaliente. La matrícula de honor se concede sobre el sobresaliente y está limitada a un cinco por ciento de los matriculados.
Para la media del expediente, esa misma norma asigna valores numéricos a las calificaciones cuando no hay nota exacta: 1 para suspenso, 2 para aprobado, 3 para notable, 4 para sobresaliente y 4 también para la matrícula de honor.
Qué entra en la media y qué no
En la media del expediente entran las asignaturas superadas y también los suspensos, tantas veces como aparezcan en el acta. Las asignaturas convalidadas suelen quedar fuera cuando no llevan calificación numérica.
Para las becas y para el acceso a máster, la nota que se pide es casi siempre la media ponderada por créditos, no la simple. Conviene comprobar en la convocatoria cuál de las dos se exige antes de dar una cifra por buena.