El cifrado César sustituye cada letra por la que está un número fijo de posiciones más adelante en el alfabeto. Con desplazamiento tres, la A pasa a ser D: el método lleva el nombre de Julio César, que lo usaba en sus mensajes militares.
De seguro no tiene nada: solo hay 25 claves posibles y se prueban todas en segundos. Como juego, como acertijo y para tapar destripes sigue usándose igual.
ROT13 es un caso particular
Con un desplazamiento de 13, cifrar y descifrar son la misma operación, porque el alfabeto latino tiene 26 letras y 13 es justo la mitad. Aplicado dos veces devuelve el texto original.
Por eso ROT13 se hizo habitual en los foros para tapar remates y soluciones: una sola orden lo vuelve legible y nadie lo lee sin querer. Nunca se pensó como cifrado.
Cómo funciona el romperlo
En español la E es la letra más frecuente con casi un 14 por ciento, seguida de A, O, S y R. Quien encuentra la letra más repetida del texto cifrado y supone que es una E suele dar con la clave a la primera.
La calculadora además prueba las 25 posibilidades y las compara con la distribución del español, quedándose con la mejor. Con textos muy cortos el método falla, y entonces solo queda repasar la lista.