Los caracteres con y sin espacios se diferencian en torno a un sexto, así que ante un límite para una contraportada, un anuncio o una tarifa de traducción siempre hay que aclarar cuál de las dos cifras cuenta.
El holandés estándar del sector editorial son 1 800 caracteres con espacios por página, más o menos 300 palabras. Un original de 300 páginas no equivale por tanto a 300 páginas impresas, sino a bastantes menos.
Leer y decir no llevan lo mismo
En silencio, un adulto lee entre 200 y 250 palabras por minuto. En voz alta bajan a entre 110 y 150, de modo que una intervención de diez minutos necesita alrededor de 1 300 palabras, no 2 200.
Quien prepare una presentación a partir del número de palabras debería usar la cifra de locución y redondear con holgura. Las pausas, las preguntas y el rato que se mira la diapositiva consumen un tiempo que no aparece en ningún recuento.
Qué cuenta como palabra
Este contador separa por espacios y quita la puntuación de los extremos. Una palabra con guion como «teórico-práctico» cuenta como una, y una cifra escrita con espacio como «1 500» cuenta como dos.
Los procesadores de texto cuentan con pequeñas diferencias, sobre todo con cifras, abreviaturas y símbolos. Cuando hay un límite estricto conviene contar con el programa en el que se va a entregar.