El teclado español y el estadounidense comparten la fila QWERTY, pero se separan en cuanto se pasa a la derecha. Donde el español tiene la ñ, el estadounidense pone el punto y coma; donde tiene la tecla de acentos, pone el apostrofo; y donde tiene el guion, pone la barra.
Escribir con la distribución equivocada se nota enseguida en la ñ, pero los signos de puntuación bailan igual: el guion, los paréntesis y las comillas caen en teclas distintas y salen donde no toca.
Qué cambia exactamente
La ñ ocupa la tecla del punto y coma, y la tecla de acentos la del apostrofo. La ç está donde el estadounidense pone la barra invertida, el guion donde pone la barra y el apostrofo donde pone el guion. Las llaves y los corchetes del teclado español solo salen con AltGr.
Eso último explica por qué muchos programadores en España trabajan con la distribución estadounidense: en un teclado español, escribir llaves y corchetes exige una combinación de teclas en cada línea de código.
Las teclas muertas
El teclado español usa teclas muertas para los acentos: se pulsa la tilde y luego la vocal. En el estadounidense no existen, y por eso al cambiar de distribución los acentos desaparecen o se quedan sueltos delante de la letra.
Cuando el texto sale con acentos separados —un apostrofo seguido de una vocal— la causa es casi siempre esa. Este corrector cubre las teclas que se intercambian, no la recomposición de acentos sueltos.