Una comparación por líneas muestra cuáles se han añadido, cuáles han desaparecido y cuáles han cambiado. Es la vista que usan los sistemas de control de versiones, y la adecuada cuando hay dos versiones de un contrato o de un texto una al lado de otra.
Lo importante es la preparación: los espacios y los saltos distintos generan diferencias que no lo son. Por eso aquí se pueden ignorar antes de comparar.
Por líneas o por palabras
Una comparación por líneas señala la línea entera como cambiada aunque solo varíe una palabra. Va bien mientras las líneas sean cortas: en un texto corrido sin saltos, el párrafo completo se convierte en una única línea modificada.
Con texto corrido ayuda partir por frases antes de comparar. Entonces la comparación marca frases sueltas en lugar de un párrafo, y las diferencias se leen.
Cómo se calcula la coincidencia
Como proporción de líneas iguales en ambas versiones sobre la más larga de las dos. Con cuatro líneas frente a tres y dos cambios sale un 25 por ciento: es una medida gruesa que indica cuánto se ha reescrito.
Las líneas movidas cuentan como eliminadas y vueltas a añadir, no como desplazadas. Quien reordene apartados verá por eso una diferencia mayor de la que realmente ha hecho.