El alfabeto morse internacional asigna a cada carácter una secuencia de señales cortas y largas. Una raya dura lo mismo que tres puntos, la pausa entre caracteres también tres y la de entre palabras siete: esa medida de tiempo es el código de verdad.
La ñ tiene señal propia, --.--, y también la llevan las vocales acentuadas. Son de las pocas letras nacionales que el código internacional recogió desde el principio.
Por qué la velocidad se mide en palabras por minuto
La referencia es la palabra PARIS, porque con sus pausas dura exactamente cincuenta unidades de tiempo. Doce palabras por minuto son entonces 600 unidades por minuto, y cada punto dura cien milisegundos.
En radioafición se considera sólido ir entre doce y veinte palabras por minuto, y los operadores con práctica pasan de treinta. Para empezar se suele entrenar con caracteres rápidos y pausas largas, para no acostumbrarse a contar los puntos.
SOS no son unas siglas
SOS no significa nada: ni «save our souls» ni ninguna otra cosa. Se eligió en 1906 porque la secuencia de tres cortas, tres largas y tres cortas es inconfundible y se envía sin pausas de letra, como un solo signo.
Por eso se escribe correctamente con una raya encima, como un carácter único. La señal de socorro más conocida del mundo es anterior a todas las explicaciones que se le han buscado después.