Un SMS cabe en 160 caracteres porque el alfabeto GSM gasta siete bits por carácter y 140 bytes dan exactamente 160 septetos. Basta un solo carácter fuera de ese alfabeto para que el mensaje entero pase a UCS-2 y se quede en 70.
En español eso tiene una consecuencia curiosa y muy poco conocida: la ñ, la ¿ y la ¡ están en el alfabeto GSM y no cuestan nada; las tildes de la á, la í, la ó y la ú no están, y cualquiera de ellas parte el mensaje.
La é sí, la á no
El alfabeto GSM se diseñó a finales de los ochenta con las letras que hacían falta para el alemán, el francés y los países nórdicos. De las vocales acentuadas del español solo entró la é, que también existe en francés; la á, la í, la ó y la ú se quedaron fuera.
Así que «llámenos» pasa el mensaje a UCS-2 y lo deja en 70 caracteres, mientras que «el año que viene» cabe entero sin recargo. Es el motivo por el que tantos avisos automáticos llegan sin tildes: no es descuido, es la mitad del precio.
Por qué los mensajes largos llevan menos de 160 por parte
Si el texto no cabe en un SMS se parte en trozos que el teléfono vuelve a unir. Para eso cada trozo lleva una cabecera con su número, que gasta seis septetos: quedan 153 caracteres por parte en vez de 160, y 67 en vez de 70 con UCS-2.
La factura cuenta partes. Un mensaje de 161 caracteres cuesta el doble, y una sola tilde en un texto de 150 caracteres convierte un SMS en tres.