La cilindrada de un cilindro es el área del círculo del diámetro multiplicada por la carrera. Con 82,5 milímetros de diámetro y 92,8 de carrera salen 496 centímetros cúbicos por cilindro, y por cuatro, casi dos litros.
El diámetro entra al cuadrado y la carrera solo una vez. Un milímetro más de diámetro aumenta la cilindrada bastante más que un milímetro más de carrera, y por eso rectificar el diámetro es la vía habitual para aumentarla.
Motor cuadrado, supercuadrado y de carrera larga
Si la carrera es menor que el diámetro, el motor es supercuadrado: gira más alto porque la velocidad del pistón se mantiene baja a igual régimen, y entrega la potencia arriba. Los motores deportivos casi siempre son así.
En un motor de carrera larga ocurre lo contrario: más par a bajas vueltas a cambio de un régimen máximo limitado. Los diésel son tradicionalmente de carrera larga, lo que explica su comportamiento en la parte baja del cuentavueltas.
Qué limita la compresión
La relación de compresión es el volumen sobre el pistón en el punto muerto inferior dividido entre el del punto muerto superior. Comprimir más significa mejor rendimiento, hasta que la mezcla se autoinflama y el motor pica.
Los gasolina atmosféricos se quedan por eso entre 10:1 y 12:1, los sobrealimentados más abajo, y los diésel suben a 15:1 o 18:1 porque aprovechan justamente la autoinflamación. Subir la compresión obliga a usar combustible de más octanaje.