La medida 205/55 R16 significa: 205 milímetros de anchura de banda, un flanco cuya altura es el 55 por ciento de esa anchura y una llanta de 16 pulgadas. El diámetro total sale del diámetro de la llanta más dos veces la altura del flanco.
Al cambiar de medida, el desarrollo debe mantenerse lo más parecido posible. Si el neumático crece, la rueda gira más despacio y el velocímetro marca menos de lo que realmente se circula, que es el error problemático de los dos.
Por qué el velocímetro nunca puede marcar de menos
La normativa europea exige que la velocidad indicada nunca quede por debajo de la real y no la supere en más de un diez por ciento más cuatro km/h. Por eso los velocímetros de serie marcan de más: a 100 km/h reales suelen indicar unos 105.
Un neumático más grande se come ese margen. Si por su culpa el velocímetro baja de la velocidad real, el cambio deja de ser admisible, aunque la medida estuviera homologada por lo demás.
Qué tiene que figurar en la documentación
Solo vale lo que aparece en la ficha técnica del vehículo o lo que respalde un informe de conformidad o una homologación del fabricante. Si no, el vehículo no pasa la ITV y el seguro puede discutir la cobertura en caso de siniestro.
El desarrollo por sí solo no basta como justificación: el índice de carga y el de velocidad tienen que ser al menos los del neumático original. Una medida más ancha con índices inferiores no es una alternativa válida.