El ET es la distancia entre la cara de apoyo en el buje y el centro de la llanta. Un valor alto mete la rueda hacia dentro, uno bajo la saca hacia fuera, y uno negativo deja el centro por detrás de la cara de apoyo.
Como la anchura entra también en juego, el ET por sí solo no dice nada. Solo las dos cifras juntas determinan dónde quedan realmente el borde interior y el exterior de la rueda.
Dos bordes, dos cuentas distintas
El borde exterior queda a media anchura menos el ET; el interior, a media anchura más el ET. Quien solo baja el ET en diez milímetros desplaza los dos bordes diez milímetros hacia fuera, con lo que el borde interior gana sitio frente al amortiguador.
Quien además sube una pulgada de anchura añade 12,7 milímetros por lado. De 7J ET45 a 8J ET35 salen 22,7 milímetros más hacia fuera pero solo 2,7 hacia dentro. Esa es la razón de que las llantas más anchas se vendan casi siempre con un ET menor.
La vía sigue una tercera cuenta: se mide entre los centros de las ruedas y por eso depende únicamente del ET. Diez milímetros menos de ET dan veinte milímetros más de vía, sea cual sea la anchura de la llanta.
Qué mide realmente la cifra en pulgadas
La indicación 8J se refiere a la anchura entre pestañas, no a la anchura total de la llanta. Por fuera se añaden unos seis milímetros de pestaña por lado, que no entran en esta cuenta ni en la de ningún catálogo.
Para comparar dos ruedas eso da igual, porque el suplemento es el mismo en ambas. Para decidir si aún cabe junto al amortiguador conviene tener presentes esos seis milímetros.