Entre el cigüeñal y el asfalto hay tres números: la relación de la marcha metida, la del grupo final y la circunferencia del neumático. Con ellos, a cada régimen le corresponde una única velocidad.
La calculadora añade la cifra con la que de verdad se razona al volante: los km/h por cada mil vueltas. Depende solo de la marcha y no cambia en todo el rango del cuentavueltas.
Por qué la rodadura mide menos que la circunferencia
Un neumático no es un disco: bajo carga se aplana en la huella y avanza menos por vuelta que la circunferencia de un círculo del mismo diámetro. La diferencia ronda el cuatro por ciento.
Por eso esta herramienta calcula la circunferencia geométrica y se queda con el 96,4 por ciento, que es el valor con el que trabajan las tablas de rodadura de los fabricantes. Quien use la fórmula del círculo sin más se pasa en unos setenta milímetros con un 205/55 R16.
Qué ocurre al cambiar de medida
Una rodadura mayor baja las vueltas a la misma velocidad y hace que el velocímetro marque de menos. Hasta un tres por ciento de desviación se considera tolerable; por encima es asunto de la ficha técnica, porque la norma prohíbe que el velocímetro indique menos de lo que se circula.
Al revés, una rodadura menor vuelve el coche más rápido sobre el papel y el consumo por cien kilómetros aparentemente más alto, porque se subestima la distancia recorrida. Ambas cosas se comprueban aquí introduciendo la segunda medida y comparando.