En una barra se pone lo mismo a cada lado. Solo hay que montar, por tanto, la mitad de la diferencia entre el peso objetivo y el de la barra: con 100 kilos de objetivo y una barra de 20, son 40 por lado.
La calculadora monta de forma voraz, del disco más pesado al más ligero, lo que con los tamaños habituales casi siempre da el montaje con menos discos.
Por qué no todo peso se puede montar
Con discos mínimos de 1,25 kilos por lado se avanza de 2,5 en 2,5. Un objetivo de 101 kilos no se puede montar con eso, y por eso la calculadora indica el peso alcanzable más cercano.
Quien quiera progresar más fino necesita microdiscos de 0,5 o 0,25 kilos. En press de banca y en los ejercicios por encima de la cabeza no es un lujo: allí un salto de 2,5 kilos son fácilmente un cinco por ciento del peso de trabajo.
Lo demás que cuenta al montar
El disco más pesado va hacia dentro y los ligeros hacia fuera: así el peso queda cerca del centro de la barra y los cierres sufren menos. En peso muerto, además, los discos de 20 o 25 kilos dan a la barra la altura reglamentaria sobre el suelo.
El peso de los cierres se puede ignorar mientras se usen siempre los mismos. Los de muelle no pesan casi nada, pero los de rosca llegan a dos kilos y medio el par: eso entra en la cuenta en cuanto hay pesos de competición de por medio.