Los programas hablan en porcentajes y la barra habla en discos. Entre ambas cosas hay un redondeo que ningún plan menciona: el 82,5 por ciento de 137,5 kilos son 113,4, y en la barra solo se pueden poner 112,5.
Esta calculadora toma el menor cambio disponible como retícula y redondea cada porcentaje hacia abajo. Esa es la cifra que de verdad se carga.
Por qué muchos programas usan un máximo de entrenamiento
El máximo real es un dato del día: el sueño, la comida y la fatiga previa lo mueven varios puntos porcentuales. Quien refiere los porcentajes a él acaba levantando demasiado en los días malos y pierde el objetivo de la sesión.
Por eso los programas extendidos toman el noventa por ciento del máximo como referencia, el llamado máximo de entrenamiento. Las series resultan más previsibles, la técnica aguanta mejor y las subidas se planifican por semanas y no por cómo se levante uno.
Porcentajes y repeticiones
La conversión habitual viene de Epley: un peso que permite n repeticiones equivale más o menos al máximo dividido entre uno más n entre treinta. Leída al revés da la estimación de repeticiones para cada porcentaje.
Funciona bien entre tres y diez repeticiones y pierde fiabilidad en los extremos. Con veinte repeticiones manda la resistencia más que la fuerza máxima, y con una sola manda el día.