La zancada depende sobre todo de la estatura: andando ligero equivale más o menos al 43 por ciento de ella. Con 175 centímetros son unos 75 centímetros por paso, así que 10 000 pasos dan 7,5 kilómetros.
La regla extendida de que «10 000 pasos son ocho kilómetros» solo vale de forma aproximada y para gente alta. Quien mide 160 centímetros recorre con esos mismos pasos algo menos de siete kilómetros.
De dónde salen los 10 000 pasos
La cifra viene de la publicidad: en 1965 se vendió en Japón un podómetro llamado Manpo-kei, que significa «medidor de 10 000 pasos». No había detrás ninguna justificación médica.
Los estudios posteriores encontraron el mayor beneficio bastante antes: entre 4 000 y 7 500 pasos diarios es donde más baja la mortalidad, y a partir de ahí la curva se aplana. Los 10 000 son un buen objetivo, no un umbral.
Por qué cada podómetro cuenta distinto
Un aparato en la muñeca cuenta también movimientos del brazo; uno en el bolsillo, solo sacudidas. Por eso dos contadores en el mismo día difieren en un diez por ciento o más sin que ninguno esté averiado.
Para seguir la evolución da igual, mientras se use siempre el mismo. Para comparar entre dos personas no sirve de mucho: ahí la distancia recorrida es el dato más honesto.