El interés simple se calcula solo sobre el capital inicial, sin sumar los intereses ya generados. Es lo habitual en intereses de demora, préstamos cortos y descubiertos en cuenta.
La fórmula es capital por tipo por fracción de año. La discusión suele estar en ese último factor: si el año tiene 360 o 365 días, el resultado cambia algo más de un uno por ciento.
Año comercial y año natural
El año comercial de 360 días asigna treinta días a cada mes. Se usa mucho en banca porque hace comparables los meses y simplifica la cuenta.
El año natural cuenta los días reales y divide entre 365. Es más exacto y es lo que suele aplicarse cuando la duración se expresa en fechas concretas y no en meses redondos.
Interés legal e interés de demora
El interés legal del dinero lo fija cada año la Ley de Presupuestos, y el de demora tributario es ese mismo tipo incrementado en un 25 %. Los dos se publican en el BOE y cambian de un año a otro.
Entre empresas, la Ley 3/2004 contra la morosidad fija un tipo de demora bastante más alto: el del Banco Central Europeo más ocho puntos, y se aplica sin necesidad de pactarlo.