El tipo nominal es el precio del dinero; la TAE, el precio del préstamo. Entre uno y otra están las comisiones y el hecho de que se amortiza mes a mes: las dos cosas encarecen sin aparecer en el tipo nominal.
Un dos por ciento de comisión de apertura a cinco años convierte un cinco por ciento nominal en casi un seis de TAE. Por eso la TAE es la única cifra con la que se pueden comparar ofertas.
Por qué la comisión pesa más de lo que parece
Una comisión de apertura se descuenta de lo que se entrega, pero los intereses se calculan sobre la cantidad completa. Quien pide diez mil y recibe doscientos menos paga intereses por un dinero que nunca ha visto.
Y cuanto más corto el plazo, más pesa la comisión, porque se reparte entre menos años. El mismo dos por ciento cuesta con un año de plazo varias veces lo que cuesta con diez.
Cómo se obtiene la TAE
Es el tipo al que el valor actual de todas las cuotas coincide exactamente con el dinero entregado. Tampoco esa ecuación se despeja: se busca numéricamente, aquí partiendo el intervalo sobre el tipo mensual y anualizando después.
La normativa del Banco de España fija qué conceptos entran en la TAE y obliga a publicarla en la información precontractual. Los seguros vinculados solo entran si son condición para conceder el préstamo, y ese matiz es justo el que hace difícil comparar ofertas.