Una hectárea es un cuadrado de cien por cien metros, o sea 10.000 metros cuadrados. El área, de donde viene el nombre, es la centésima parte: diez por diez metros.
El acre viene del campo inglés y medía lo que una yunta podía arar en un día. Son 4.047 metros cuadrados, algo más del cuarenta por ciento de una hectárea.
De dónde sale el tamaño del acre
El acre nació como un rectángulo de un furlong de largo por una cadena de ancho: 220 por 22 yardas. Esa forma alargada viene de que una yunta de bueyes gira mal, así que cuanto más largo el surco, menos maniobras.
Un campo de fútbol reglamentario ocupa unas 0,7 hectáreas, o 1,76 acres. Para imaginarse un acre basta pensar en algo más de medio campo.
La fanega, que no medía lo mismo en dos pueblos
Antes del sistema métrico la superficie agraria se medía en fanegas, y la fanega era la tierra que se sembraba con una fanega de grano. Como el rendimiento cambiaba según el suelo, también cambiaba la medida: de unas 0,32 hectáreas en Castilla a más de 0,64 en otras zonas.
Por eso la unificación métrica de 1849 fue una reforma práctica y no burocrática: hasta entonces comparar dos fincas de provincias distintas era imposible sin preguntar de qué fanega se hablaba.