Las tallas de confección no son una medida, son una convención. La 38 española se llama 12 en Reino Unido, 8 en Estados Unidos, 44 en Italia y 40 en Francia: la misma persona con cinco números distintos.
En hombre resulta más sencillo, porque la talla europea va ligada al contorno de pecho: la 50 corresponde a unos 100 centímetros. En Reino Unido y Estados Unidos se cuenta en pulgadas, o sea 40.
El «vanity sizing»
Las tallas femeninas estadounidenses se han ido moviendo con las décadas: una 8 de hoy equivale más o menos a una 12 de los años sesenta. El número se quedó igual y las medidas de detrás crecieron.
En Europa el efecto es más suave, pero existe. Por eso cualquier tabla de equivalencias es solo un punto de partida y la tabla de medidas del propio fabricante es la fuente fiable.
Lo que propone la norma EN 13402
La norma europea plantea etiquetar por medidas corporales en centímetros —pecho, cintura y cadera— en lugar de un número suelto. No es obligatoria y, fuera de la ropa laboral, apenas se ha impuesto.
Donde se usa, la etiqueta lleva un pictograma con esas medidas. Es la única indicación que de verdad se puede comparar entre marcas y entre países.