El europalé mide 120 por 80 centímetros y tiene 14,4 centímetros de altura propia. Para la carga lo que cuenta es cuántas cajas entran en una capa, y ahí girar la caja 90 grados cambia a menudo el resultado.
Con una caja de 40 por 30 centímetros entran cuatro a lo ancho y dos a lo largo: ocho por capa, y la superficie cuadra exactamente. No todas las medidas cuadran así de bien, y entonces queda superficie sin usar.
Por qué suele limitar antes la altura
Un camión estándar tiene entre 2,40 y 2,70 metros de altura interior, y descontando el palé quedan unos 2,20 metros. Muchos cargadores limitan a 1,80 para poder apilar dos palés: son dos veces 1,80 más dos veces la altura del palé.
El peso solo se convierte en el límite con mercancía densa. Un europalé aguanta estáticamente hasta 1 500 kilos, pero en estanterías y en transporte se usa bastante menos: 800 kilos es un valor habitual en la práctica.
El voladizo cuesta más de lo que aporta
La mercancía que sobresale del palé se daña en el transporte, se engancha con el palé vecino y algunos transportistas directamente no la aceptan. Otros la facturan como la siguiente unidad de espacio de carga.
Por eso lo normal es cargar a ras, aunque quede superficie libre. Quien tenga problemas recurrentes para cuadrar la carga hará mejor en cambiar el tamaño de la caja que la regla de carga.