Margen y markup describen lo mismo desde dos lados. El margen mide el beneficio sobre el precio de venta y el markup sobre el precio de coste, y por eso un markup del cincuenta por ciento es solo un margen del 33.
La confusión es el error de cálculo más frecuente del comercio. Quien con 40 euros de coste quiere un margen del cuarenta por ciento y en su lugar aplica un markup del cuarenta vende a 56 en vez de a 66,67, y regala más de diez euros en cada unidad.
Las dos fórmulas
Del markup se pasa al margen dividiéndolo entre cien más el markup: un markup del cincuenta da 50 entre 150, es decir un 33,3 por ciento de margen. A la inversa, del margen se llega al markup dividiéndolo entre cien menos el margen.
La distancia crece con la cifra. En el diez por ciento aún van juntos (9,1 frente a 10), pero un margen del setenta por ciento exige ya un markup del 233.
Por qué el margen bruto en euros importa más
El porcentaje no dice si el negocio se sostiene. Lo decisivo es el margen bruto en euros por unidad multiplicado por las unidades vendidas: eso es lo que tiene que cubrir los costes fijos antes de que aparezca beneficio.
Un artículo con un margen del veinte por ciento y mucha rotación puede aportar más que otro del sesenta que se vende dos veces al año. Por eso en las cuentas del comercio el margen nunca va solo, sino junto a la rotación.