Calculadora del total de una factura

Base, IVA, IRPF y total con descuento y pronto pago — en los dos sentidos.

Los profesionales retienen el 15 por ciento, o el 7 durante los tres primeros años de actividad. Cero si no procede.

5000,00 € menos un 5 % dan 4750,00 € de base y 5035,00 € a pagar.

Base imponible
4750,00 €
IVA
997,50 € al 21 %
Retención de IRPF
712,50 € al 15 % sobre la base — no es un gasto, se recupera en la declaración
Total a pagar
5035,00 €
Lo que cuesta no coger el pronto pago
100,70 € de ahorro pagando en 10 días — no cogerlo equivale a un 37,2 % anual por esos 20 días de más

El orden importa: primero se descuenta el descuento comercial de la base, luego se suma el IVA sobre la base ya rebajada y, por último, se resta la retención de IRPF, que se calcula también sobre la base y nunca sobre el IVA.

Con 5 000 euros de base, un 5 por ciento de descuento, un 21 de IVA y un 15 de retención salen 4 750 de base, 997,50 de IVA, 712,50 de retención y 5 035 euros a pagar.

La retención no es un gasto

Lo retenido no se pierde: la empresa que paga lo ingresa en Hacienda a cuenta del IRPF de quien emite la factura. En la declaración anual se descuenta de la cuota, así que quien factura acaba cobrándolo igualmente, solo que más tarde.

Lo que sí supone es un problema de tesorería para el que empieza. Con un 15 por ciento retenido, de cada factura entra un 15 menos hasta la declaración, y esa diferencia hay que financiarla mientras tanto.

El pronto pago es el crédito más caro que se rechaza

Un 2 por ciento de descuento por pagar a 10 días en lugar de a 30 significa pagar un 2 por ciento por veinte días más de plazo. Llevado al año son más de un 36 por ciento, mucho más caro que cualquier póliza de crédito.

Por eso casi siempre compensa coger el pronto pago, aunque sea tirando de la línea de crédito. La calculadora da el tipo anual equivalente para que la decisión se tome con un número y no por intuición.

Preguntas frecuentes

¿La retención se calcula sobre el IVA?
No, nunca. Se aplica sobre la base imponible, igual que el IVA, pero restando en lugar de sumar. Aplicarla sobre el total con IVA es un error frecuente que infla la retención en más de un veinte por ciento.
¿Qué tiene que llevar una factura?
Número y fecha, datos completos y NIF de las dos partes, descripción de la operación, base imponible, tipo y cuota de IVA por separado, y la retención si procede. En las facturas simplificadas de hasta 400 euros bastan menos datos.

Fuentes

Cifras vigentes en 2026. Los resultados son orientativos y no sustituyen a una asesoría laboral o fiscal.

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