«Promedio» casi siempre quiere decir media aritmética: sumar todo y dividir entre la cantidad de valores. Es la única de las tres medidas que tiene en cuenta cada dato, y justo por eso los valores extremos la mueven con facilidad.
La mediana parte la serie ordenada en dos mitades iguales y no se deja arrastrar por un dato extremo. Cuando las dos cifras se separan mucho, la serie está sesgada y la mediana suele describirla mejor.
Cuándo la media engaña
Con los valores 12, 15, 15, 18 y 42, la media sale 20,4: más alta que cuatro de los cinco números. La mediana, 15, describe mejor la serie porque cuenta el 42 solo como «uno por arriba» y no con todo su tamaño.
Es el mismo motivo por el que la mayoría de la gente cobra menos que el salario medio. Unos pocos sueldos muy altos tiran de la media hacia arriba, mientras la mediana se queda donde está de verdad el centro.
Moda y rango
La moda es el valor que más se repite. Es la única medida que también sirve para datos no numéricos —la talla más vendida, por ejemplo—, pero puede no existir si ningún valor se repite, o ser varias a la vez.
El rango es la diferencia entre el mayor y el menor. No dice nada de lo que hay en medio, pero deja ver de un vistazo cuánto se dispersa la serie.