La fecha probable de parto cae 280 días después del primer día de la última regla: cuarenta semanas contadas desde un momento en el que el embarazo todavía no existía. La cuenta parece rara y tiene un motivo práctico: ese es el único día que se recuerda con seguridad.
De fecha tiene poco. Alrededor de cuatro de cada cien bebés nacen ese día concreto; la inmensa mayoría llega en las tres semanas anteriores o las dos siguientes.
La regla de Naegele y su corrección
Franz Naegele la formuló en 1812: primer día de la última regla, más siete días, menos tres meses, más un año. Son 280 días y dan por supuesto un ciclo de 28 con ovulación el día 14.
Con ciclos más largos o más cortos la ovulación se desplaza y la fecha con ella. Por eso la versión ampliada suma la diferencia respecto a 28 días: en un ciclo de 32, cuatro días más.
Lo que la ecografía sabe y la cuenta no
La longitud craneocaudal del primer trimestre data el embarazo mejor que cualquier cálculo, porque en esas semanas todos los embriones crecen a un ritmo muy parecido. Si se aparta más de unos cinco días de la cuenta, se corrige la fecha.
Esa fecha corregida es la que cuenta después para todo, incluida la baja por maternidad: en España son dieciséis semanas de permiso por nacimiento, de las que las seis posteriores al parto son obligatorias e ininterrumpidas.