La ovulación no cae en mitad del ciclo, sino unos catorce días antes de que termine. Esa segunda mitad, la fase lútea, es notablemente constante en la mayoría de las mujeres; lo que varía es la primera parte, la que va hasta la ovulación.
Por eso se cuenta hacia atrás: duración del ciclo menos catorce. En un ciclo de 32 días la ovulación cae en el día 18, no en el 16.
Por qué la ventana fértil dura seis días
Los espermatozoides sobreviven hasta cinco días en el moco cervical, mientras que el óvulo solo es fecundable entre doce y dieciocho horas tras la ovulación. La ventana va, por tanto, de cinco días antes a aproximadamente uno después.
La probabilidad más alta está en los dos días justo anteriores a la ovulación, no en el día mismo: para entonces los espermatozoides ya tienen que estar esperando.
Dónde falla el cálculo de calendario
Da por hecho un ciclo regular y una ovulación que ocurre. El estrés, una enfermedad, un viaje o dejar la anticoncepción hormonal la desplazan, y en algunos ciclos sencillamente no se produce.
Son más fiables las señales del propio cuerpo: la subida de la temperatura basal después de ovular, el aspecto del moco cervical antes, o un test de LH. Como método anticonceptivo, el calendario no sirve.