La superficie corporal se da en metros cuadrados y sirve de referencia allí donde el peso solo resulta demasiado impreciso — sobre todo en dosificación oncológica y en pediatría.
La fórmula más sencilla es la de Mosteller: la raíz de talla en centímetros por peso en kilos, dividido entre 3 600. Para 178 centímetros y 75 kilos da 1,93 metros cuadrados.
Por qué hay varias fórmulas
Du Bois y Du Bois publicaron la suya en 1916 a partir de nueve personas medidas. Sigue siendo la más citada, pero subestima la superficie real en niños y en obesidad.
Mosteller llegó en 1987 con una fórmula que se puede hacer mentalmente y acierta de forma parecida en los rangos habituales. Haycock se desarrolló para niños. Las diferencias suelen quedar por debajo del cinco por ciento, lo que con un citostático puede ser relevante igualmente.
Lo que el valor no resuelve
La superficie corporal no se mide: se estima a partir de dos cifras. No recoge la composición corporal, así que dos personas con la misma talla y el mismo peso obtienen el mismo valor, tengan el músculo y la grasa que tengan.
Por eso la dosificación por superficie corporal lleva años discutiéndose en la literatura, y con algunos fármacos se ha sustituido por dosis fijas. La calculadora da una cifra, no una decisión terapéutica: esa la toma quien trata.