El metabolismo basal es la energía que consume el cuerpo tumbado, en ayunas y a temperatura agradable: latido, respiración, temperatura corporal y mantenimiento celular. En la mayoría de los adultos supone entre el sesenta y el setenta por ciento del gasto del día.
El gasto total sale de multiplicarlo por el factor PAL de la vida diaria. Un trabajo de oficina anda por 1,4, y uno que se hace de pie, entre 1,55 y 1,8.
Por qué Mifflin-St Jeor y no Harris-Benedict
La fórmula de Harris y Benedict es de 1919 y se hizo con una población de media más delgada que la actual. Sobreestima el basal de mucha gente entre un cinco y un diez por ciento.
La de Mifflin-St Jeor, de 1990, afina más y hoy es el estándar habitual. Ambas son estimaciones: entre personas de la misma talla y el mismo peso la variación real ronda el diez por ciento.
Qué mueve el metabolismo basal
El músculo consume más que la grasa incluso en reposo, así que dos personas del mismo peso pueden dar cifras distintas. Con la edad el basal baja sobre todo porque se pierde masa muscular.
Una restricción fuerte y prolongada de calorías lo baja además hasta un quince por ciento: el cuerpo recorta lo que no considera imprescindible. Es la razón por la que después de una dieta severa el peso vuelve tan rápido.