Las instalaciones de saneamiento autónomo se dimensionan por habitantes equivalentes, abreviado h-e. Un habitante equivalente corresponde al agua residual de una persona, contada a 150 litros diarios, viva la casa de forma ahorradora o no.
El mínimo habitual son cuatro habitantes equivalentes aunque en la casa vivan dos personas. El motivo es la estabilidad biológica: las instalaciones demasiado pequeñas no aguantan las oscilaciones de carga, ni cuando hay visita ni cuando alguien se va de viaje.
Tres tipos y lo que hacen realmente
Una fosa séptica de decantación solo trata mecánicamente: los sólidos se depositan y el resto sigue su camino. Como sistema único ya no cumple los límites de vertido que fija la normativa de aguas, así que solo vale como pretratamiento.
Las depuradoras compactas añaden una etapa aireada donde las bacterias degradan lo disuelto, y son hoy el estándar en vivienda aislada. El depósito estanco no depura nada, solo almacena, y por eso hay que vaciarlo con mucha frecuencia.
Por qué el depósito estanco sale tan caro
Cuatro personas generan 600 litros al día, o sea unos 18 metros cúbicos al mes. Un depósito estanco vaciado cada dos meses tendría que albergar unos 36 metros cúbicos, y cada retirada cuesta según la zona entre 25 y 50 euros por metro cúbico.
Solo tiene sentido donde no hay ningún cauce ni terreno donde verter el efluente. En los demás casos, una depuradora compacta se amortiza en pocos años.