La solera se calcula por superficie y espesor: cada metro cuadrado de mortero de cemento lleva unos veinte kilos de mezcla seca por centímetro de grueso. Con seis centímetros son 120 kilos por metro cuadrado.
El espesor no se elige libremente. Sobre aislamiento la norma pide al menos 45 milímetros para el mortero de cemento, y con suelo radiante 45 por encima del tubo; por debajo la capa se agrieta al cargarla.
El secado tarda más de lo que parece
Como regla, el mortero de cemento necesita una semana por centímetro en los primeros cuatro, y a partir de ahí bastante más. Seis centímetros no son seis semanas sino más bien nueve, y eso con buena ventilación y temperatura normal.
Lo que manda no es el calendario sino la humedad residual. Antes de poner parqué o cerámica se mide: por debajo del 2 por ciento en mortero de cemento y del 0,5 en anhidrita.
Qué solera para cada caso
El mortero de cemento aguanta la humedad y es la opción para baño, sótano y exterior. La anhidrita autonivelante se pone más fina, conduce mejor el calor y va bien con suelo radiante, pero no soporta humedad permanente.
La solera seca en placas no necesita secado y en rehabilitación, con poca altura disponible, suele ser la única salida. Carga menos y es más sensible a los golpes puntuales.