El papel pintado no se calcula por metros cuadrados sino por tiras. Una tira va del techo al suelo, y de cada rollo solo salen tiras enteras: lo que queda por debajo es recorte.
Con 2,50 metros de altura y un rollo de 10,05 metros salen tres tiras, y los 2,55 metros restantes no dan para una cuarta. De ahí que la cuenta vaya por tiras y no por superficie.
Lo que cuesta el repunte
El repunte es la distancia tras la que el dibujo vuelve a empezar. Para que dos tiras casen, cada una debe cortarse al siguiente múltiplo del repunte: con 64 cm de repunte y 2,50 m de altura, a 3,20 m.
Del mismo rollo salen entonces menos tiras y sobra bastante más. Un repunte grande puede subir el consumo un treinta por ciento sin que la habitación haya cambiado en nada.
Descontar huecos, pero con cuidado
Encima y debajo de una ventana también se empapela, y esos recortes rara vez sirven en otro sitio. Conviene descontar solo lo grande: una puerta entera y, como mucho, media ventana normal.
Quien apura se arriesga a tener que pedir más. El papel se imprime por lotes igual que la cerámica, y el número viene en cada rollo: con lotes distintos la diferencia de tono se ve a contraluz.