El número de piezas sale de la superficie del muro dividida entre la cara vista de un ladrillo con su junta. Con el perforado métrico de 24 por 5 centímetros y junta de un centímetro salen alrededor de 66 piezas por metro cuadrado.
La junta entra en la cuenta porque también ocupa: sin contarla saldrían 83 piezas por metro cuadrado, un veinticinco por ciento más. Con termoarcilla y mortero fino la junta baja a uno o dos milímetros.
Formatos habituales en España
El ladrillo métrico mide 24 por 11,5 centímetros de base y cambia solo en el grueso: 5 centímetros el perforado, 9 el hueco doble y 11 el hueco triple. Todos encajan en el mismo replanteo, así que se combinan sin problema.
La termoarcilla y el bloque de hormigón son piezas grandes de 30 o 40 centímetros de largo. Se colocan mucho más rápido y con menos juntas, lo que reduce a la vez el mortero y los puentes térmicos.
Mortero de junta fina o mortero normal
Con mortero normal y junta de un centímetro hacen falta unos cincuenta litros por metro cúbico de fábrica. Con piezas rectificadas y mortero de junta fina bajan a cinco, la décima parte, porque la junta mide uno o dos milímetros.
La ventaja no es solo la cantidad: cada junta gruesa conduce el calor mejor que la pieza que tiene al lado. En un muro de fachada, sumando toda la superficie, la diferencia se mide.