Un tabique de yeso laminado lleva canales arriba y abajo, montantes verticales entre ellos y las placas atornilladas a ambos lados. La separación estándar es de 60 centímetros, porque las placas suelen medir 120 de ancho y así cada borde cae sobre un perfil.
Se placa por las dos caras, o sea que la superficie cuenta doble. Con doble placa la cantidad se multiplica por cuatro respecto a la superficie del tabique: es el precio del aislamiento acústico.
Por qué 60 centímetros
La medida sale del ancho de placa: 120 dividido entre dos. Así cada placa termina en el eje de un montante y la siguiente se atornilla al lado, sobre el mismo perfil.
Con 40 centímetros el tabique gana rigidez y aguanta más carga. Hace falta al alicatar un baño, al colgar un lavabo suspendido y en tabiques de más de tres metros de altura.
Tornillos, juntas y acabado
Con una sola placa los tornillos van cada 25 centímetros; con dos, cada 75 en la primera capa y cada 25 en la segunda. Salen unos 25 tornillos por metro cuadrado en placa simple y alrededor de 35 en doble.
Para juntas y cabezas de tornillo se cuenta con unos 0,4 kilos de pasta por metro cuadrado en nivel de acabado normal, el que vale para pintar o empapelar. Para un acabado sin marcas a contraluz hace falta bastante más.