Una cortina necesita más tela que el ancho de la ventana, porque cae en pliegues. El factor de frunce dice cuánta: factor dos significa el doble del ancho de la barra, o sea 4,80 metros de tela para una barra de 2,40.
Como la tela suele venir en 1,40 metros de ancho, la cortina se cose con varios paños. Cuatro paños de 1,40 dan 5,60 metros de ancho: suficiente para factor dos y con margen para los laterales.
Qué factor de frunce va con cada tela
Las telas ligeras como el visillo piden factor 2,5 o 3 para no parecer escasas. Las telas de decoración pesadas ya caen bien con factor dos, y con 1,5 la cortina queda casi lisa: resulta moderno, pero no perdona errores de medida.
La propia cinta fruncidora marca el factor: cada tipo está pensado para un encogimiento concreto, normalmente 1:2 o 1:2,5. La tela tiene que ir acorde o la cinta no se puede tensar de forma limpia.
Medir el largo antes de colgar la barra
El largo acabado se mide desde el borde inferior de las anillas hasta donde se quiera terminar, no desde la barra. Las cortinas a media altura acaban uno o dos centímetros por encima del suelo para que no rocen; las de suelo pueden apoyar entre cinco y diez.
A ese largo se le suma el margen de dobladillos: arriba de diez a quince centímetros para la cinta y abajo otros tantos para el bajo doblado. Con tela pesada conviene más, porque con el tiempo se descuelga.