La superficie de las paredes es el perímetro de la habitación por la altura, menos las ventanas y las puertas. Con cinco por cuatro metros de planta y 2,50 de altura son 45 metros cuadrados brutos; descontando dos ventanas y una puerta quedan 39,4.
Para la pintura cuenta la superficie por el número de manos, dividido entre el rendimiento. Una pintura plástica de calidad cubre entre seis y ocho metros cuadrados por litro y mano; esta calculadora usa siete.
Por qué casi siempre hacen falta dos manos
Una mano cubre solo si el fondo y la pintura son muy parecidos. Al cambiar de color, sobre yeso nuevo o encima de manchas hacen falta dos, y con colores intensos o al pasar de oscuro a claro, tres.
Se ahorra antes en superficie que en manos: descontar bien las ventanas y las puertas ya evita comprar un bote. Una primera mano demasiado fina, en cambio, se paga con una tercera.
Los rollos no son metros cuadrados
Un rollo estándar mide 10,05 metros de largo por 53 centímetros de ancho, algo más de cinco metros cuadrados. Cortado en tiras de la altura del techo más diez centímetros de holgura, con 2,50 metros un rollo da solo tres tiras: el resto es recorte.
Con papel estampado se suma el rapport: cuanto mayor el desfase del dibujo, más recorte. Con un rapport de 64 centímetros un rollo puede pasar de cuatro tiras a tres, lo que sube la necesidad una cuarta parte.