Calculadora de intervalo de confianza

Margen de error e intervalo para la media, al 90, 95 o 99 por ciento de confianza.

Poractualizado el

El promedio de los datos observados. Queda en el centro del intervalo.

La de la muestra, no la de la población; con ella el factor z es una aproximación que solo se sostiene a partir de unas 30 observaciones. Si solo dispone de la lista de números, obténgala antes con la calculadora de desviación típica.

Número de observaciones. Por debajo de treinta, el factor correcto es la t de Student y este cálculo se queda corto.

Cuanto más alto, más ancho sale el intervalo. El 95 por ciento es la convención habitual.

El intervalo al 95 % va de 95,8422 a 104,1578, con un margen de 4,1578. El porcentaje describe el método, no este intervalo concreto.

Límite inferior
95,8422
Límite superior
104,1578
Margen de error
4,1578

En una muestra de 50 alumnos la nota media es 6,4 y la desviación típica 1,2. El margen de error al 95 por ciento vale 1,960 · 1,2 / √50 = 0,33, de modo que el intervalo va de 6,07 a 6,73. La media de la muestra sigue siendo 6,4; lo que añade el intervalo es la anchura de la franja dentro de la cual cabe esperar la media del conjunto del que salió esa muestra.

Las tres piezas de la fórmula tiran en direcciones distintas: la desviación típica ensancha el intervalo, la raíz del tamaño de la muestra lo estrecha y el valor z fija cuánta seguridad se exige — 1,645 para el 90 por ciento, 1,960 para el 95 y 2,576 para el 99. Con esos mismos 50 alumnos el margen pasa de 0,28 a 0,33 y a 0,44: más confianza se paga siempre con una franja más ancha.

Qué dice el 95 por ciento y qué no dice

El 95 por ciento no es la probabilidad de que la media verdadera esté dentro de este intervalo concreto. La media verdadera es un número fijo y desconocido: o está dentro o no está, y ninguna de las dos cosas ocurre «con un 95 por ciento». El porcentaje describe el método, no el resultado que tiene delante.

Dicho de la forma en que sí se puede comprobar: si se repitiera el muestreo muchas veces y con cada muestra se construyera un intervalo de la misma manera, alrededor de 95 de cada 100 de esos intervalos contendrían la media verdadera y unos 5 no. Al 99 por ciento fallaría uno de cada cien, a costa de una franja más ancha. De un intervalo suelto nunca se sabe en cuál de los dos grupos ha caído.

Estrechar el intervalo a la mitad cuesta cuadruplicar la muestra

La n está bajo una raíz, y ahí se ve el precio de la precisión. Con una media de 100, una desviación típica de 15 y 50 observaciones, el margen al 95 por ciento es 4,16. Con 200 observaciones baja a 2,08 y con 800 a 1,04: cada vez que la muestra se multiplica por cuatro, el intervalo se reduce a la mitad. Multiplicarla por dos solo lo estrecha alrededor de un 30 por ciento.

Por eso las encuestas grandes ni son grandes por capricho ni crecen sin límite: pasar de 1 000 a 4 000 entrevistas duplica la precisión y cuadruplica el trabajo de campo. El INE publica los errores de muestreo de la Encuesta de Población Activa junto con los resultados, y ahí se aprecia el mismo efecto: la cifra nacional lleva una franja estrecha y la de una provincia pequeña, una mucho más ancha.

Un margen de error no corrige una muestra sesgada

La fórmula solo contabiliza el azar del muestreo: da por supuesto que las observaciones se tomaron al azar y de forma independiente dentro de la población sobre la que se quiere concluir. Si la muestra se recogió mal —contestaron únicamente los interesados, se preguntó solo en una ciudad—, el sesgo no entra en ningún punto del cálculo y el intervalo sale igual de estrecho y de tranquilizador que si todo estuviera bien.

El otro supuesto es que la media muestral se distribuya de forma aproximadamente normal. Con muestras de cierto tamaño eso se cumple casi siempre por el teorema central del límite, aunque los datos de partida no sean normales; con pocos datos y una distribución muy asimétrica o con valores extremos, no. En ese caso describen mejor la realidad la mediana y el rango que un intervalo levantado sobre supuestos que no se sostienen.

Preguntas frecuentes

¿De dónde salen 1,645, 1,960 y 2,576?
De la distribución normal estándar. Cada valor deja fuera, repartido entre las dos colas, lo que el nivel no cubre: el 10 por ciento en el caso de 1,645, el 5 en el de 1,960 y el 1 en el de 2,576. Por eso 1,960 aparece en tantos sitios: es el factor del 95 por ciento, el nivel que se ha convertido en convención.
¿Y si tengo menos de treinta datos?
Entonces z se queda corto y lo correcto es la t de Student, algo más ancha porque la desviación típica también se ha estimado con la muestra. Con 10 observaciones y un 95 por ciento el factor no es 1,960 sino 2,262, un 15 por ciento más de margen. A partir de unas 30 observaciones la diferencia ronda el 4 por ciento y trabajar con z deja de ser un problema.
¿Sirve para un porcentaje, como una intención de voto?
Con esta fórmula no. En una proporción la dispersión no se introduce aparte, porque se deduce del propio porcentaje: en lugar de sd/√n va √(p · (1 − p) / n). El margen es máximo cuando el resultado ronda el 50 por ciento y se estrecha hacia los extremos.

Fuentes

Cifras vigentes en 2026. Los resultados son orientativos y no sustituyen a una asesoría laboral o fiscal.

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